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domingo, 6 de mayo de 2012

Menem, Kirchner, Cristina: una política de Estado


La megaminería llegó al país de la mano de Carlos Saúl Menem, y los gobiernos kirchneristas la anunciaron y adoptaron como política de Estado. Baste destacar que, según la Secretaría de Minería, al asumir Néstor Kirchner existían 18 proyectos aprobados, y al término del 2010 existían 572: un crecimiento del 3.078 por ciento. Estas solas cifras explican lo numeroso de las protestas populares. Nueve leyes son la base legal del sector1. “Una legislación que nosotros estimamos que fue positiva”, según palabras del entonces presidente Néstor Kirchner al lanzar el Plan Minero Nacional en el 2004, sólo un año después de llegar al poder.

Estas leyes dan a las empresas estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años, un tope del 3% a las regalías (cuando en otros países es el 14%), otorgan doble deducción de los principales gastos en el Impuesto a las Ganancias y devolución del IVA a la exploración; las exceptúa del impuesto a la ganancia mínima presunta, al cheque, activos y combustibles líquidos especiales y de contribuciones sobre la propiedad minera. Además, el Estado les entrega gratuitamente información geológica de base, entre otros beneficios que hace que nuestro país sea –a decir del gobierno- competitivo.

 

Cristina profundiza el modelo


La presidente Cristina Fernández de Kirchner avanzó aún más en la senda trazada por Menem y Kirchner cuando en 2008 vetó la Ley 26.148, de protección de glaciares; los diputados del Frente para la Victoria, una semana después impidieron la sesión de la Cámara para evitar que la ley se volviera a tratar y se aprobara sobre tablas, tal era el consenso que tenía. Por eso volvió a aprobarse en el 2010, pero -contra la voluntad de la mayoría de los legisladores-, la presidenta todavía no la reglamenta y, en consecuencia, existe la ley pero no es posible aplicarla.

Mientras así siga, tiene la luz verde el proyecto Pascua Lama, cuyo puntapié inicial lo dio la presidenta al recibir en la Casa Rosada a Peter Munk, de la Barrick Gold, un personaje asociado con el traficante de armas saudita Adnan Khashoggi y el ex presidente norteamericano George Bush (padre) quienes son vinculados, a su vez, con Carlos Menem.


1 http://www.mineria.gov.ar/marcolegal.htm

martes, 21 de febrero de 2012

Pronunciamento de Plataforma 2012 sobre la Megaminería

Plataforma 2012 surge de la necesidad de construir una voz colectiva que pueda debatir abierta y públicamente los grandes problemas nacionales para contribuir al accionar social transformador, por fuera de los reduccionismos y del encapsulamiento del debate que promueve polarizaciones descalificadoras.

Plataforma 2012 es un colectivo de intelectuales y trabajadores de la cultura comprometidos en la lucha por un país verdaderamente independiente, una sociedad justa e igualitaria con plena vigencia de la libertad y los derechos humanos.

Plataforma 2012 se propone como un espacio plural, democrático e independiente de los diferentes grupos de poder, sea éste político, económico o mediático.

Desde su primer pronunciamiento, a comienzos de este año, Plataforma 2012 planteó la necesidad de recuperar el pensamiento crítico más allá del discurso del oficial. La enorme repercusión que produjo aquel primer documento y la cantidad de adhesiones que nos siguen llegando desde distintos puntos del país, confirman la existencia de aquella necesidad y comprometen a Plataforma a consolidar un espacio que pueda hacer audibles las múltiples voces que desde el campo popular piensan críticamente la realidad.

El relato oficial pretende enmascarar una realidad que eclosiona en diferentes manifestaciones en el cuerpo social. Plataforma 2012 considera que el desmontaje de ese relato – que por vía de la sacralización épica, la negación, la tergiversación, la desmentida, los silencios y ocultamientos tiende a imponer una visión monolítica y unívoca de la realidad – puede ser una herramienta que contribuya a resituar el debate de los grandes problemas nacionales. Desde esta perspectiva, los síntomas de malestar social, lejos de ser leídos como producto de algunas anomalías en el interior de un proceso transformador, pueden ser comprendidos como efectos de una política global de gobierno

Tres son los ejes en los que Plataforma 2012 se ha centrado desde su primer pronunciamiento: desigualdad, en un registro abarcador, que no se mide solamente en términos económicos, sino de desigualdad social, educativa, sanitaria, ambiental, de género, así como las implicancias que esto tiene en términos de desigualdades políticas y deterioro institucional; vínculos del gobierno con las grandes corporaciones económicas; y violación de los derechos humanos hoy.

En este sentido, la problemática de la minería transnacional – que a través de las demandas de la pueblada de Famatina hizo visibles las luchas presentes en todo el país -, ha demostrado su urgencia y dramatismo. Este tipo de minería ilustra de manera cabal los tres puntos enunciados y cómo esta tríada se inscribe en una política nacional: mayores desigualdades económicas, territoriales, sanitarias, ambientales y sociales; alianza estratégica entre el gobierno nacional y grandes corporaciones mineras transnacionales; y violación de los derechos humanos a través de la criminalización de la protesta social. Del mismo modo, el problema de la megaminería ha desenmascarado el relato mistificador del gobierno, que procura deslindar su responsabilidad en la aplicación de la política megaminera y sus consecuencias, atribuyéndola a decisiones de competencia exclusiva de los gobiernos provinciales, como si la aplicación de esas políticas no respondiera a una política nacional impulsada por el Ejecutivo y como si esos gobiernos no formaran parte de la estructura de alianzas oficialista.

Durante los años `90, bajo el gobierno neoliberal de Carlos Menem, se introdujeron grandes modificaciones en la sociedad y la economía argentinas. Con apoyo del FMI y otros organismos internacionales, se privatizaron los recursos naturales, entre ellos los minerales, y se sentaron las bases de un nuevo marco normativo y jurídico en relación a éstos, que se extiende hasta nuestros días. La aplicación de estas políticas neoliberales acentuaron aun más las asimetrías, condenando a los países dependientes y periféricos a la extracción y provisión de bienes primarios en favor de los países más poderosos del planeta, consumidores de las mismas. En la actualidad, los resultados de la aceptación de este patrón de acumulación son conocidos: tendencia a la reprimarización del aparato productivo interno -hecho confirmado por diferentes informes económicos-; extranjerización de la industria, de recursos naturales (minerales, petróleo, gas, tierras y agua); concentración económica -en algunas empresas multinacionales, que controlan el mercado global-; especialización productiva -exportación de algunos productos, sin valor agregado-; desigual distribución de los conflictos ecológicos y territoriales, que perjudica a los países periféricos, y, dentro de ellos, a aquellos sectores sociales de mayor vulnerabilidad; en fin, consolidación de verdaderos enclaves neocoloniales, que van configurando espacios productivos estructuralmente dependientes del mercado internacional en términos económicos, comerciales, financieros y tecnológicos.

En esta línea, lejos de ser “motor de desarrollo”, como argumentan sus defensores, la megaminería trasnacional refuerza la dependencia hacia los centros capitalistas de poder global, y profundiza las formas de desigualdad ya existentes a escala local, provincial y nacional: expoliación económica, devastación institucional, destrucción de territorios y depredación de bienes naturales, fragmentación y control social, cooptación científico-tecnológica, ya son hechos incontestables de nuestra realidad del siglo XXI, que no hacen más que remitir y actualizar la triste historia colonial del continente.

El caso de Bajo la Alumbrera, en la provincia de Catamarca, uno de los yacimientos de cobre más grandes de Sudamérica, es emblemático. Tras 15 años de explotación, el paisaje catamarqueño da cuenta de empobrecimiento; asistencialización generalizada de la población; falta de empleo, de agua, de electricidad; naturalización de la devastación ambiental; institucionalización del clientelismo y la corrupción; degradación de la cultura democrática; profundización de las desigualdades sociales y ambientales.

Recordemos que este tipo de minería se propone extraer los minerales diseminados en la roca portadora, a través del sistema de explotación minera a cielo abierto (open pit), que utiliza técnicas de procesamiento por lixiviación o flotación, esto es, sustancias químicas altamente contaminantes, que producen impactos negativos en la salud de las poblaciones y cuantiosos daños ambientales, los cuales han sido probados en diferentes países y regiones.

 Se trata de minería a gran escala, es decir, de mega-emprendimientos, una actividad que consume enormes cantidades de agua y energía y compite por tierra y recursos hídricos con otras actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo). Dada su envergadura, estos emprendimientos tienden a desestructurar y reorientar la vida de las poblaciones, desplazando economías regionales preexistentes y “liberando” territorios que, de ahí en más, quedan presos de la lógica económica de las grandes compañías trasnacionales. En ese marco se producen hondas transformaciones de la ciudadanía; asistimos cada vez más a la territorialización de los conflictos y a la violación de derechos ambientales y colectivos, que se hallan amparados por la normativa nacional e internacional, y que incluyen también los derechos de los pueblos originarios (Convención 169 de la OIT). Dichas violaciones repercuten asimismo sobre los llamados derechos de primera generación, como son el de la libre expresión y el derecho de petición, impedidos u obstaculizados de modo recurrente en determinados escenarios provinciales (Catamarca, San Juan, La Rioja, entre otros).

Son las pequeñas y medianas poblaciones de nuestras provincias, sobre todo en las zonas pre-cordilleranas y cordilleranas, pero también en otras regiones áridas del país, las que hoy sufren la embestida de este modelo neocolonial. Desde las movilizaciones de Esquel, donde se llevó a cabo el único plebiscito en el país por este tema (2003), pasando por la represión y la pueblada de Andalgalá (2010), hasta la actual gran pueblada de Famatina, las poblaciones vienen rebelándose contra la expansión de este tipo de minería, con claros reclamos que subrayan el derecho a un ambiente sano, el derecho a elegir un modo de desarrollo congruente con el respeto de la vida presente y futura, de las personas y de los ecosistemas; en fin, el derecho a participar de las decisiones colectivas en el marco de una sociedad que se quiere democrática.

Esquel y Gan Gan, Andalgalá, Belén, Santa María y Tinogasta, Chilecito y Famatina, Calingasta y Jachal, Ingeniero Jacobacci y Bariloche, Gregores, Campana Mahuida-Loncopué y Rincón de los Sauces, General Alvear, San Carlos y Uspallata, Capilla del Monte, Casa Grande y Yacanto de Calamuchita, La Carolina y Merlo, Abra Pampa, Cangrejillos y Tilcara, Cafayate, Metán y Tolar Grande, Jasimampa y Sumampa, Amaicha del Valle y El Paso, valles enteros de diferentes provincias, entre tantos otros nombres, son algo más que puntos supuestamente remotos de nuestra amplia geografía nacional. Son poblaciones que, detrás de la bandera “El agua vale más que el oro”, han ido construyendo de modo perseverante y en situación de gran asimetría de fuerzas, una red de resistencias local y regional, que, en varios casos, ha tenido como producto la sanción de leyes provinciales que prohíben este tipo de minería con algunas sustancias químicas (Chubut, Río Negro, Mendoza, La Pampa, Córdoba, San Luis, Tucumán, La Rioja y Tierra del Fuego). Son estas poblaciones las que también estuvieron detrás de la defensa activa de la Ley Nacional de Protección de los Glaciares, que fuera vetada por la actual presidenta en 2008, resancionada en septiembre de 2010, luego de un arduo trabajo transversal de organizaciones sociales y ambientales, diferentes profesionales y representantes del Congreso Nacional, con la oposición activa de gran parte del oficialismo. Son estas poblaciones las que resisten de pie frente a la derogación de las leyes que prohibían este tipo de minería, como sucedió desde 2008 en La Rioja, y recientemente, en diciembre de 2012, en Río Negro.

Por ello creemos que resulta injusto y agraviante imputar “irracionalidad” o “falta de información” a la fuerte oposición que este tipo de minería ha generado en vastas poblaciones de nuestras provincias. La megaminería no es cuestionada por desconocimiento, ni por falta de cultura productiva, sino precisamente porque ésta constituye una síntesis acabada del maldesarrollo. Se trata además de un modelo que pone en jaque a la democracia, pues avanza sin consenso de las poblaciones, generando todo tipo de conflictos sociales, divisiones en la sociedad y una nueva espiral de criminalización de las resistencias. A la causa penal abierta contra los vecinos de Andalgalá y Famatina, se sumaron, primero, la detención de 18 vecinos en el pueblo de Santa María en Catamarca, a quienes se los acusa de entorpecer el tránsito terrestre (art. 194 CP) y de ser parte de una agrupación que tiene por objeto imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor (art. 213 bis); segundo, la represión desatada por la policía provincial contra los vecinos de Belén, que dejó como saldo decenas de detenidos (entre ellos, un niño menor de 13 años); tercero, la brutal represión y desalojo en Tinogasta y asimismo en Amaicha del Valle. Frente a estos hechos no podemos olvidar que ante la resistencia del pueblo de Gualeguaychú en defensa de sus derechos fue la propia Cristina Fernández de Kirchner quien firmó el decreto (828/2010) a través del cual instruyó al Procurador General del Tesoro a denunciar a 10 vecinos de Gualeguaychú acusándolos de los delitos de sedición, atentado contra el orden democrático, más otros 12 delitos que contemplan prisión efectiva.

Resulta claro que la criminalización de la protesta es una política represiva nacional que está siendo profundizada. En este y no en otro marco, el Congreso Nacional aprobó la nueva Ley Antiterrorista, enviada por el ejecutivo, que modifica la ya sancionada bajo el mandato de Néstor Kirchner en el año 2007.

Tampoco creemos que pueda responsabilizarse exclusivamente a las provincias, las cuales detentan el “dominio originario” de nuestros recursos naturales, luego de la reforma de la constitución de 1994. El marco económico y jurídico que beneficia a la megaminería se sustenta en una batería de leyes nacionales, sancionadas en los años `90, que aseguran una rentabilidad extraordinaria a las empresas, al compás del aumento de los precios internacionales de los minerales. Está legislación se mantiene en la actualidad y es custodiada por los legisladores nacionales oficialistas, junto a los sectores conservadores de ambas Cámaras, quienes no permiten siquiera la discusión de los proyectos que pretenden modificarla. Por su parte, a través del Tratado Binacional sobre Integración y Complementación Minera firmado con Chile -1996- que sancionó una legislación de “facilitación fronteriza”, se consumó la entrega de una parte de la cordillera a las transnacionales mineras, entre ellas a la empresa canadiense Barrick Gold que hoy opera en San Juan, a través de los emprendimientos mineros Veladero y Pascua-Lama. Esta empresa judicializó la ley nacional de protección de los glaciares, y logró, mediante una medida cautelar que dicha norma no se aplique en esa provincia. El tema está hace meses “a estudio” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejando así a los glaciares a merced del negocio minero en San Juan. En el resto del país, la pasividad del gobierno nacional -como autoridad de aplicación- en implementar efectivamente dicha norma, resulta inaceptable.

Así, lejos de ser una “rémora” del viejo orden neoliberal, este ordenamiento jurídico-económico encuentra un apoyo incondicional en las políticas del gobierno nacional, desde 2003 hasta la fecha. En 2004, Néstor Kirchner avaló el Plan Minero Nacional, declarando la actividad de interés estratégico y sumando nuevos beneficios y exenciones a la misma. En el mismo año se firmó con Chile el “Protocolo Adicional Específico” al Tratado para el proyecto minero binacional Pascua Lama, donde –entre otras cosas- ambos países se obligaron a permitir a “los inversionistas de una y otra, el uso de toda clase de recursos naturales necesarios para el desarrollo minero, comprendiéndose en este concepto los recursos hídricos existentes en sus respectivos territorios”. La actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, no sólo ha buscado alentar la inversión minera -como en su discurso en El Qatar, en 2011-, sino que también ha dado muestras claras del apoyo del aparato del Estado a la megaminería. Uno de los ejemplos más emblemáticos, además del veto a la ley nacional de protección de glaciares, ha sido su participación en diferentes reuniones con Peter Munk, el CEO de la empresa Barrick Gold, tanto en Toronto como en Buenos Aires, a fin de facilitar un acuerdo tributario con dicha empresa, a cargo del proyecto binacional de Pascua-Lama. La fotografía que muestra a la presidenta en Canadá, junto a P.Munk, custodiada por tres banderas –la de Canadá, la de Argentina y la de la Barrick Gold- es todo un símbolo de la alianza estratégica entre gobierno nacional y megaminería, y sin duda quedará grabada en la memoria de los argentinos.

Las alusiones en el discurso presidencial a los sectores “ambientalistas”, supuestamente despreocupados por la suerte de nuestras islas Malvinas y la reciente exhortación a la “responsabilidad y seriedad sobre los planteos que se realizan”, no hacen más que poner en evidencia el manifiesto desprecio hacia las poblaciones movilizadas y el empeño por desplazar el eje de la discusión, ante el impacto nacionalizador que ha tenido la pueblada de Famatina respecto de la cuestión minera y el creciente apoyo de la sociedad hacia estas protestas. También evidencian un desprecio por la conservación del patrimonio y el futuro del país. Mientras en Catamarca se teme por la aplicación de la nueva ley antiterrorista sobre 18 asambleístas; mientras continúan las protestas y movilizaciones en diferentes ciudades de Río Negro; mientras el gobernador riojano se apresta a verter ingentes recursos económicos para torcer la voluntad de la población de su provincia; el gobierno nacional continúa acompañando con hechos la expansión de la megaminería. Desde el nombramiento del empresario minero Jorge Mayoral bajo el gobierno de Duhalde, quien continúa al frente de la Secretaría de Minería de la Nación, hasta el reciente nombramiento de un ex familiar de la presidente – Armando “Bombón” Mercado- como director del YMAD (Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio), nada parece haber horadado la continuidad en las orientaciones gubernamentales en este tema.

Así, no se trata solamente de una discusión exclusivamente económica o ambiental, sino también de una discusión política. La megaminería es uno de los eslabones más contundentes –aunque no el único- que ilustra la continuidad y profundización por parte de este gobierno respecto de las políticas de explotación neocolonial y expropiación de los bienes naturales aplicadas en los ´90. El “relato” oficial, que procura presentarlas como parte de un modelo de crecimiento y generación de empleo, es una pieza clave para la construcción de un consenso social favorable que garantice su aplicación. La retórica épica sobre las bondades de la política megaminera se complementa con el ocultamiento y negación de sus efectos devastadores. Y cuando las poblaciones involucradas, lejos de contribuir al “consenso megaminero” buscado por el gobierno, desenmascaran la falacia cuestionando legítima y abiertamente la megaminería a cielo abierto, movilizándose para rechazarla y concitando – como en el caso de Famatina – solidaridades en todo el país, el gobierno echa mano a un nuevo recurso discursivo: la “desmentida”. Según este recurso, que pretende borrar de la memoria colectiva la imagen y el valor simbólico de aquel encuentro presidencial en Toronto con el CEO de la Barrick Gold, la megaminería a cielo abierto no formaría parte del proyecto político del gobierno nacional sino que correspondería a decisiones y acuerdos estrictamente provinciales – en este caso del gobernador Beder Herrera.

Todo esto pone en evidencia un deterioro de las instituciones. Por ello, vemos con mucha preocupación que el mismo gobierno que ha destruido el sistema nacional de estadísticas (lo que dificulta toda reflexión colectiva sobre pobreza, desigualdad, desempleo o inflación, y afecta seriamente las negociaciones salariales), que extorsiona a los jueces que lo desafían, que se ha ocupado de desoír o desarmar la estructura de controles institucionales sobre el poder, que ha reforzado el proceso de concentración del poder en el ejecutivo, hoy amenaza solapadamente con una reforma constitucional promovida por las peores razones de corto plazo.

Con la convicción de que los pueblos tienen el derecho de elegir el modelo de desarrollo que más convenga y beneficie a sus poblaciones, en función de un ideal de igualdad y de equilibrio con la naturaleza y en solidaridad con las movilizaciones vecinales de tantas pequeñas y medianas localidades de nuestro país, que se han levantado activamente contra este modelo neocolonial, en defensa de nuestras cuencas hídricas y de nuestros territorios, Plataforma 2012 plantea la necesidad de debatir e impulsar las siguientes propuestas:

1. Reforma integral del Código de Minería y derogación de la Ley de Inversiones Mineras (24.196) y sus modificatorias, que promueven y habilitan la destrucción de los bienes comunes y el despojo colonial de nuestras riquezas.

2. Aplicación efectiva de la Ley Nacional de Protección de los Glaciares en todo el país.

3. Recomposición ambiental de las zonas afectadas por los megaemprendimientos mineros que actualmente existen en el país.

4. Cierre de todas las causas abiertas a los ciudadanos criminalizados por manifestarse contra la megaminería

5. Urgente derogación de la nueva ley antiterrorista.

6. Urgente sanción de las leyes provinciales derogadas en La Rioja y en Río Negro, que prohibían este tipo de megaemprendimientos mineros.

7. Activación y ampliación de mecanismos participativos y de democracia directa que apunten a la democratización de las decisiones.

8. Propuesta de Declaración de una moratoria a nuevas concesiones a la exploración y explotación minera metalífera.

9. Propuesta y debate de una Ley Nacional de Prohibición de la megaminería metalífera con uso de sustancias tóxicas y la uranífera en todo el país.

10. Propuesta de realización de un gran debate nacional que reflexione y genere políticas públicas que apunten a una salida del extractivismo neocolonial, en pos de un equilibrado e igualitario desarrollo de los pueblos, respetando su cultura y sus formas de vida; en pos de la gestión pública y participativa de nuestros bienes comunes.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La Ley que la Presidenta, los "intelectuales" y chicos K ocultan por corruptos y traidores

Fue aprobada por el Congreso en abril, por unanimidad, para prohibir que trabajen en el país empresas vinculadas a intereses británicos en Malvinas.

Controversia. La exploración de petróleo en Malvinas crece. La ley argentina
impone fuertes restricciones, pero hasta el momento no se aplica.

Fue aprobada por el Congreso en abril, por unanimidad, para prohibir que trabajen en el país empresas vinculadas a intereses británicos en Malvinas. Afectaría a las más grandes mineras, que negaron tener intereses comerciales en el archipiélago o no contestaron.

Suena increíble. Pero es cierto. Una ley que el Congreso aprobó por unanimidad hace sólo ocho meses nunca fue cumplida por el Gobierno nacional, que se obstina en ignorarla y tratar de que pase al olvido.

Se trata de la ley nacional 26.659, sancionada el 16 de marzo y promulgada de hecho el 12 de abril, llamada Ley de Hidrocarburos.

Es un texto muy breve, de apenas nueve artículos más dos de forma, cuya principal determinación consiste en prohibir a toda persona o empresa que trabaje en el país desarrollar actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin autorización del Estado.

Es una ley que fue pensada como parte de la estrategia argentina para recuperar las Islas Malvinas y evitar que Gran Bretaña continúe enriqueciéndose con los recursos naturales de la región, en especial a través de la extracción de petróleo.


SOCIOS COMUNES

El costado más polémico de la ley está en su segundo artículo. Prohíbe también que toda persona o compañía localizada en la Argentina preste servicios o tenga cualquier tipo de participación en personas jurídicas que desarrollen actividades en Malvinas.

Si alguna empresa, por ejemplo, incumple esta ley y participa en las compañías extranjeras que trabajan en la plataforma continental usurpada por Gran Bretaña, será inhabilitada por un plazo que va de 5 a 20 años, además de sufrir las sanciones penales que le correspondan por violar la disposición.

Las sanciones no terminan ahí, sino que se prevé que quienes incumplan la ley sufran “el cese inmediato de las exenciones, facilidades impositivas o previsionales que pudieran habérsele concedido”.

En su artículo 3, la ley prohíbe realizar “actos de comercio, operaciones económicas, financieras, logísticas, técnicas, actividades de consultoría y/o asesoría” con cualquier empresa o persona que trabaje en la plataforma continental sin autorización de la Argentina.

¿Qué ha hecho que la ley nunca se haya cumplido y que el gobierno de Cristina Fernández evite por todos los medios hablar sobre ella? Quizá una respuesta pueda buscarse en las vinculaciones societarias que existirían entre los grupos dueños de las firmas petroleras que, violando la soberanía argentina, trabajan en Malvinas, y los grupos financieros dueños de las mineras que extraen oro, cobre y otros minerales preciosos de la Cordillera de los Andes.

Según señaló a La Voz del Interior el referente de Proyecto Sur Fernando “Pino” Solanas, “existen pruebas contundentes que demuestran que los mismos grupos financieros transnacionales que controlan las mineras auríferas del país son los dueños de las tres petroleras enviadas por el gobierno de Gran Bretaña a llevarse el petróleo de la plataforma continental argentina”.


DENUNCIA EN PREPARACIÓN

El detalle de estas vinculaciones será motivo de una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público que diputados nacionales de varios partidos pretenden presentar en febrero contra la Presidenta y las autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación.

La presentación señalará que hay una coincidencia en quiénes son los dueños del 76 por ciento del paquete accionario de la minera Barrick Gold (explota las minas de oro Veladero y Pascua-Lama, en San Juan), el 55,9 por ciento de Gold Corp (explota las minas de oro La Alumbrera, en Catamarca, y Cerro Negro, en Santa Cruz) y el 40,5 por ciento de Anglo Gold Asanthi (explota la mina de oro Cerro Vanguardia, en Santa Cruz).

Esos mismos grupos financieros serían simultáneamente dueños de importantes porciones de capital de las tres petroleras autorizadas por Gran Bretaña para extraer hidrocarburos en Malvinas.
Tendrían el 33 por ciento de Rockhopper Exploration y Borders & Southern Petroleum, el 25 por ciento de Desire Petroleum y el 37,8 por ciento de Falkland Oil and Gas.

Los dueños comunes de las mineras que trabajan en Argentina y las petroleras que están en Malvinas serían, en primer lugar, Blackrock Group, propiedad del Bank of America (accionista de la minera Barrick y las petroleras Rockhopper, Desire Petroleum y Falkland Oil and Gas); en segundo lugar, el fondo de inversión estadounidense TD Asset Management, accionista de Barrick, Gold Corp, Rockhopper y Desire Petroleum y, finalmente, el banco Barclays, que además de ser accionista de Desire Petroleum está vinculado no con mineras sino con el canje de bonos realizado en 2010 por el Estado argentino.

Ignorada hasta el momento, la ley 26.659 debería ser puesta en marcha por la Secretaría de Energía de la Nación, que dirige Daniel Cameron, santacruceño muy vinculado al ex presidente Néstor Kirchner y a la actual jefa del Estado.

En caso de que se probaran los vínculos económicos, Cameron debería decidir la inhabilitación de las empresas que actúan en Argentina.

Además, la ley prevé que la Secretaría de Energía, que depende del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, confeccione una nómina pública de quiénes trabajan en la plataforma continental argentina sin autorización del Estado argentino.

La Secretaría no habría cumplido ni con este requisito a que la obliga la ley. Todas las consultas realizadas por este diario, por distintas vías, para obtener la palabra de Cameron o de cualquier otro funcionario de Planificación Federal sobre esta ley no obtuvieron respuesta.

Tampoco se explayaron sobre el tema las dos más grandes mineras auríferas que trabajan en el país. Barrick Gold afirmó a este diario que “la empresa no tiene ninguna participación en ninguna de esas empresas”. En realidad, la denuncia tampoco afirma eso: dice que comparte dueños comunes con las petroleras.

Desde Xstrata Copper, la empresa que explota La Alumbrera junto a Gold Corp, la vocera Emily Russell dijo a este diario que “Xstrata no desarrolla ninguna actividad petrolera ni tiene interés comercial o estratégico en trabajos de exploración en las Islas Malvinas”. Gold Corp, en tanto, no respondió los pedidos de información enviados a su oficina de prensa.


 CONTRADICCIONES

La incomodidad que genera la ley en el Gobierno es tan evidente que ni siquiera ha sido reglamentada, pese a que estaba obligado a hacerlo en un plazo no mayor de 60 días desde su publicación en el Boletín Oficial, lo que ocurrió el 13 de abril. Igual, la ley entró en vigencia a los 90 días, a partir del 13 de julio.

Hay un contrasentido evidente en esta ignorancia de la ley y las medidas tomadas por la Presidenta el año pasado, cuando en febrero aprobó el decreto 256, tendiente a prohibir la circulación por aguas argentinas de buques que toquen puerto en Malvinas, como una manera de dificultar las operaciones de las empresas petroleras autorizadas por Gran Bretaña.

Un poco más atrás, en marzo de 2007, el Gobierno nacional emitió, a través de la Secretaría de Energía, la resolución 407, que creó un registro de empresas de exploración y explotación de hidrocarburos que trabajen en la plataforma continental argentina, para que no pudiera permanecer allí ninguna sin autorización del Estado.

Ahora, la actitud renuente a aplicar una ley que el Congreso aprobó aun con el voto de todos los legisladores oficialistas, plantea la pregunta de si el Gobierno está pensando en modificar su postura frente a la preservación de la soberanía sobre Malvinas, pese a las rutinarias declaraciones que los presidentes argentinos efectúan cada año ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas.

El vicepresidente del Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (Moreno), Félix Herrero, señaló a este diario que “las leyes no son opiniones: son disposiciones de cumplimiento obligatorio. La Presidenta está en una actitud débil frente a las petroleras europeas e incurre en un delito por no cumplir la ley. Esto tiene que ver con el caos legal actual con que se maneja el oficialismo, donde las leyes no se reglamentan o no se cumplen, y se crea, en cambio, un sistema institucional falso, ficticio”.

El abogado Ricardo Monner Sans denunció penalmente el año pasado al ministro de Economía, Amado Boudou, por haber aprobado una carta convenio que designó al Barclays Bank como coordinador global de la reestructuración de la deuda externa argentina. Barclays Bank había presentado una propuesta para la reapertura del canje de la deuda y –dice Monner Sans– Boudou la aceptó sólo seis días después, por medio de la resolución 267/09.

Apenas un mes antes, en septiembre de 2009 –recordó el abogado porteño en su presentación conjunta con el cordobés Francisco Llorens y el político Mario Cafiero– Barclays Bank se había convertido en el principal accionista institucional de la petrolera Desire Petroleum, una de las que trabaja en Malvinas, con el 4,45 por ciento de sus acciones.

Para poder operar en Argentina, y nada menos que con el Estado argentino en un asunto vital como la deuda externa, Barclays Bank debió, según los denunciantes, haber manifestado su vinculación accionaria con la petrolera Desire, ante el registro que debe llevar la Secretaría de Energía de la Nación que dirige Cameron. Eso le habría impedido participar de la operación, a menos que el Estado hubiera dado una autorización especial, desconocida hasta hoy.

Si no lo hizo, habría incumplido la resolución nacional de 2007. Y estaría violando la ley 26.659, que el Poder Ejecutivo Nacional no muestra esfuerzo por cumplir. Estas preguntas siguen sin respuesta porque el Gobierno no da información, pese a que la Presidenta sigue sosteniendo que Argentina “va a seguir, incansablemente, reclamando la soberanía” sobre Malvinas. Por ahora, una de las principales leyes que servirían para demostrar en los hechos ese propósito sigue sin ser aplicada por su administración.

Fuente: infosur

jueves, 1 de diciembre de 2011

En el siguiente artículo, a partir de una investigación realizada por el diputado nacional Fernando “Pino” Solanas se explica porque se destinan casi el 65% de los subsidios al sector energético.

Hace un par de años, ante el cuestionamiento de la creciente importación de gas, De Vido decía “¿Qué tiene de malo si todos los grandes países lo importan?, lo que callaba es que lo haríamos a precios de mercado y que la diferencia con lo que se factura y cobra al usuario nacional, lo pagarían enormes subsidios a costa del Estado. El fracaso de la política privatizadora de los noventa que fue prorrogada por Néstor Kirchner en el 2007 –Cerro Dragón, etc- es que las petroleras non repusieron lo que extraían como es norma internacional en esta industria. Del autoabastecimiento, pasamos a importadores... desnudando el mito de que las privatizaciones multiplicarían las reservas.

Los subsidios tienen dos fuentes:

1-             Estructura de las tarifas heredada de los ’90.

2-             Necesidad de importar gas natural

1- Estructura de las tarifas

Luego de la privatización, las tarifas estaban en dólares y ajustadas por la inflación de Estados Unidos. Con la devaluación y la emergencia económica, se pesifica y se rompe con esta estructura pero no se crea una nueva. Se mantiene el pago de la energía eléctrica por “costo marginal” reconociendo aumentos de precios en la generación pero manteniendo la tarifa a los consumidores por lo que CAMMESA tiene déficit que debe ser subsidiado. Según presupuesto 2012, transferencias a CAMMESA por  $21.8 mil millones.

2- Importación de Gas Natural
Como la extracción de Gas Natural no alcanza para abastecer la demanda tanto para el consumo domiciliario e industrial como por las generadoras de electricidad, se importó desde 2004 combustibles líquidos (Fuel Oil) y  Gas Natural. La diferencia entre el precio del combustible importado y el que se paga habitualmente por el gas natural nacional es financiado por ENARSA.

En los últimos años se reemplazo  el Fuel Oil por  Gas Natural Licuado. Hasta Agosto/2011 se importo 4.000 mil millones de m3 de Gas Natural y GNL a un costo de 1.800 millones de dólares (Fuente: Secretaría de Energía). Según presupuesto 2012, transferencias a ENARSA por  $ 11.6 mil millones.

Es mentira que los bajos precios hagan aumentar el consumo. Ni CAMMESA ni ENARGAS relacionan el precio con el consumo ya que esta probado econométricamente que el consumo de electricidad y gas natural depende directamente de las temperaturas.

Reservas de Hidrocarburos

En 1989 habia 344 Millones de m3 de petróleo (13 años de horizonte de reservas) y 744 mil millones de m3 de gas natural (30 años de horizonte de reservas) .
Ultimo dato de reservas es 2009 e indica 398 Millones de m3 de petróleo (11 años de horizonte de reservas) y 379 mil millones de m3 de gas natural (8 años de horizonte de reservas) . Fuente: Secretaría de Energía.

Según datos de su balance y en contra de lo informado mediáticamente, Repsol bajó sus reservas de petróleo y gas natural en Argentina  durante el 2010. (1,3% y 5,2% respectivamente)

En el corto plazo, el mayor problema del sector energético es la falta de gas natural. En 2004 la extracción era de 52,4 mil millones de m3 por año de los cuales se exportaba 7 mil millones de m3.

En 2010 la extracción fue de apenas 48,4 mil millones a pesar de que la demanda aumentó desde 2004 por lo que se recurrió a la importación atada a precios internacionales (en momentos en que los  precios internacionales llegaron a máximos históricos). Fuente: Secretaría de Energía.

Repsol en su balance dice que la menor extracción de gas se debió a “Los paros gremiales y la  menor demanda de gas” mientras se encarga de importar GNL a precios muchos más caros.

La principal caída en la extracción y las reservas de gas natural fue provocada por la concesión de Loma de la Lata desde el 2000, en que se extiende la concesión en manos de Repsol-YPF.

Reservas caen 75% entre 2000 y 2009

Extracción cae 38% - 4.400 mil Millones de m3 por año. Fuente: Secretaría de Energía.

Es decir, la caída de la extracción de Loma de la Lata es MAYOR A LAS IMPORTACIONES DE GAS NATURAL Y GAS NATURAL LICUAD
Costo de importación: Atado a Precio Internacional
La mayor parte del año, el GNL importado por ENARSA es mucho más caro que el Gas Natural traído desde Bolivia. La Afip informa públicamente el costo más alto de estas dos fuentes para indicar el precio al que se deben realizar las exportaciones de Gas.

Desde abril, el precio mas alto es la importación GNL con valores que van  de los u$s 10 por MMBTU (Resolución General 3147 de AFIP 30/06/2011) a los U$S 13,5 por MMBTU de septiembre, ultimo valor informado (Resolución General 3222 de AFIP 17/11/2011), llegando a U$S 16,6 en Junio. El gas natural de Bolivia, nunca supero los U$S 9 por MMBTU.

Mientras tanto, el costo nacional, si bien subió en los últimos años, se mantiene en niveles muy inferiores. A principio de la década de los noventa, el costo de extracción del gas natural se ubicaba en el orden de U$S 1 por MMBTU (“La Política de Desregulación Petrolera en Argentina. Antecedentes e Impactos” R. Kozulj y V. Bravo. Centro Editor de América Latina). 

 Actualmente Repsol no informa sus costos para Argentina (como sí hace para el resto del mundo). El precio promedio del gas natural en boca de pozo (es decir, el costo de extracción mas algunos costos de transformación y la ganancia de la petrolera) en el mercado interno en 2010 fue de 262,5 $/M3 es decir, unos  U$S 3 por MMBTU. (Fuente Secretaria de Energía – Regalías), valores varias veces inferiores a los internacionales.

En cuanto al petróleo, la diferencia entre el costo y los valores obtenidos en el mercado son mucho más amplios. Según Repsol, los descubrimientos de petróleo  no convencional en Neuquén, mucho más costosos y difíciles que los yacimientos tradicionales, tendrán un costo de U$S 26 el barril (http://www.ieco.clarin.com/empresas/Repsol-invertira-US-millones-megayacimiento_0_588541379.html) . Si consideramos que en la actualidad la extracción de petróleo se realiza en yacimientos tradicionales en los que ya existen las reservas y en los que no se debe realizar costosas inversiones de riesgo, ni varios pozos laterales u horizontales para extraer, se puede concluir que según la propia Repsol, el costo del petróleo nacional no puede superar los U$S 13/15 por barril. Petrobras Argentina, por su parte, ubicaba el costo de extracción promedio (incluyendo tanto gas como petróleo) en $ 16 por barril de petróleo. Esto incluye sus operaciones en el resto de América, pero el 67% de su petróleo se obtiene en nuestro país. 

Sin embargo, cuando se exporta, el petróleo es abonado U$S 42 y las refinerías pagan entre U$S 50 y U$S.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Solanas: "Estamos yendo a contramano de los países más avanzados”

El líder de Proyecto Sur junto al diputado nacional Miguel Bonasso encabezaron un debate público sobre "Matriz Energética y Medio Ambiente".

Fernando Reyes, Jorge Cardelli, Pino Solanas y Miguel Bonasso en la Adiencia Pública de Energía y Medio Ambiente.


Fernando “Pino” Solanas, presidente de la Comisión de Energía y Combustibles, y Miguel Bonasso, presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente, de la Cámara de Diputados, presidieron una Audiencia Pública para debatir la problemática de la matriz energética conjuntamente con la conservación del ambiente humano. Fue la última sesión conjunta de ambas comisiones, ya que el diputado nacional Miguel Bonasso se despide este año de sus tareas parlamentarias.

Los principales ejes de la audiencia giraron en torno a la quema de gas y fuel-oil, el continuo crecimiento del parque automotor y la permanente campaña contaminante contra el medio ambiente de los ciudadanos, “todas consecuencias de haber desechado el modelo de transporte público no contaminante que significa el ferrocarril”, sentenció Solanas.

En este sentido, el diputado nacional de Proyecto Sur manifestó que “durante los últimos 20 años lo único que se hizo es profundizar el Plan Larkin y su guerra contra el ferrocarril. Estamos yendo a contramano de todos los países más avanzados”.

Solanas destacó que “la tendencia actual es no diversificar la matriz energética. Lo único positivo que se hizo al respecto es el parque eólico de Rawson”.

“La preocupación sobre los peligros que produce un plan energético nacional sigue ausente e ignorando un debate público. Nuestros recursos ya no son ilimitados como se pensaba. Necesitamos un cambio cultural que le haga frente a la sociedad de consumo y derroche y logre la integración de los ciudadanos al ahorro energético”, finalizó Solanas.

Participaron de la audiencia: los diputados nacionales Jorge Cardelli (Proyecto Sur), Fernanda Reyes (Coalición Cívica), Eduardo Macaluse y Verónica Benas (Unidad Popular), y el legislador Pablo Bergel (Proyecto Sur) y el referente de Proyecto Sur, Mario Cafiero.

También, se conto con las presencia de destacadas personalidades expertas en la temática como: Javier Rodríguez Pardo (Integrante de MACH y Sepa) “Matriz Energética y Plan Nuclear”, Ing. Agustín Arbor González, Sec. de Política Energética y Medio Ambiente de Fetera y Secretario General de APCNEA. “El rol Nuclear en la Matriz Energética Nacional”, Gabriel Martínez, Sec. de Organización e Interior de Fetera “Matriz Energética e Hidrocarburos”, Juan Carlos Villalonga: Junta Directiva "Los Verdes", Ing. Erik Barney, UnAM , Viviana Rebassa, Presidente Asociación Ambientalista de Escobar: “Buques Regasificadores, su riesgo ambiental en zonas urbanas”, Diego Perez Roig y Diego Di Risio (Observatorio del Sur): “Shale gas”, Horacio Campaña, Ing. UTN Bahía Blanca, “Puerto Regasificador de Bahía Blanca y Proyecto de ampliación” y Enrique Ferreccio, Abogado Asociación Ambientalista de Escobar: “Causa Penal Puerto Regasificador de Escobar”, entre otros.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Prohiben película de Solanas en la Universidad Nacional de Tucumán

La decana de la Facultad de Bioquímica de la Universidad Nacional de Tucumán, prohibió la exhibición de la película "Tierra Sublevada. Oro Impuro".

La reaccionaria Decana que prohibe denunciar el saqueo de nuestros recursos

La decana de la Facultad de Bioquímica de la Universidad Nacional de Tucumán, prohibió la exhibición de la película  "Tierra Sublevada, Oro Impuro" que un grupo de estudiantes querían pasar.

Con argumentos insostenibles como "ustedes están en contra de todo" o "vienen creando movimientos extraños", la decana prohibió la exhibición del filme que narra los negociados y la explotación minera en la Argentina.

En el día del Pensamiento Nacional en homenaje a la fecha de fallecimiento de Arturo Jauretche  la Universidad que recibe dinero de la Barrick Gold impidió  difusión de la verdad minera.

Fuente: infosur

martes, 8 de noviembre de 2011

Solanas: “El anuncio de YPF es pura especulación financiera”

El líder de Proyecto Sur denuncia los pormenores del hallazgo en Neuquén de petròleo no-concenvional.

Hallazgo petrolero en Neuquén



“La petrolera de Esquenazi busca la forma de levantar el precio de sus acciones con anuncios que son pura especulación financiera”, manifestó Fernando “Pino” Solanas, diputado de Proyecto Sur y presidente de la Comisión de Energía de la Cámara Baja, sobre el hallazgo en un yacimiento neuquino con cerca de 927 millones de barriles de hidrocarburos no convencionales y de alta calidad. “Como ahora el Gobierno no deja sacar las divisas del país, las acciones del Grupo Esquenazi bajaron notablemente”, afirmó Solanas.

Por otro lado, el diputado de Proyecto Sur explicó que “el costo de extracción no convencional es muy superior al convencional”, y agregó que “se trata de pequeñas gotas de crudo o gas encerrados en la piedra, con lo cual se deben fracturar las piedras con poderosos ácidos que polucionan las capas de los cursos subterráneos. Las consecuencias para el sistema hídrico del subsuelo son gravísimas”.

“Es un petróleo muy caro y muy contaminante porque su método extractivo es a base de explosivos y enormes cantidades de agua mezclada con ácidos que polucionan los cursos de agua subterráneos”, finalizó Solanas.

FUENTE: infosur

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Qué hacen con nuestro oro y cúanto ganan?


La OPI Santa Cruz desenmascara un informe del centro de propaganda minera AIMSA. Imperdible.



Una curiosa nota producida por AIMSA, un centro de difusión y propaganda minera de Santa Cruz, se publicó estos días, encabezada por el título “¡Salú la barra!” y en su cuerpo refiere al récord establecido por la minera Cerro Vanguardia que llegó a contabilizar la barra de bullón doré Nº 50.000. Lo que no dice la nota, precisamente y tampoco cuenta el gobierno ni Fomicruz, es cuánto del valor de esas 50 mil barras, pudieron usufructuar los santacruceños y cuánto ha facturado CV en más de 10 años de producción.
Bajo el título ¡Salú la barra!, la agencia de información minera AIMSA, reproduce una nota sobre el record histórico logado por Cerro Vanguardia, la mina de oro donde el estado tiene una pequeña participación a través de Fomicruz, de haber logrado fundir la barra Nº 50.000 desde que la mina entró en producción.

“El proceso de fundición y colada es muy extenso, con una duración aproximada de 48 horas desde que se recibe la materia prima, hasta que se obtiene la barra de doré. Mientras se esperaba en las entrañas de la planta, en un clima ameno y distendido, los trabajadores más experimentados señalaron que la calidad de las barras ha mejorado notoriamente. Antiguamente se perdía mucho tiempo en quitar las impurezas, mientras que en la actualidad las barras prácticamente no requieren de ningún retrabajo. Tal es así, que la refinería Argor Heaeus, encargada de fundir las barras que se obtienen en Cerro Vanguardia, hizo una mención en 2009 por la excelente calidad del doré que produce la minera santacruceña” dice la nota, como forma de exaltar las cualidades y calidades del producto obtenido.


Lo que no dice la noticia

Desde algunos sectores, catalogan a OPI como “antiminero” y nada está más lejos de la realidad. Es lo mismo que colgarnos el mote de “antipolíticos” porque nos pasamos criticando lo que hace el oficialismo y la oposición. Es que nuestra naturaleza, precisamente, es la de buscar la noticia donde está oculta y es allí donde los afectados por nuestras críticas, generan esta suerte de contraataque, tratando de desmerecer el trabajo, catalogándolo de todas las formas posibles; sin embargo, lejos de lograr el efecto deseado, digamos que potencia y hace más valorable lo que hacemos.

En este caso la nota de AIMSA, da tela para cortar en materia de análisis de la información. ¿Y dónde está la noticia? ¿En el hecho de que Cerro Vanguardia haya logrado fabricar el lingote Nº 50 mil o en saber, exactamente, cuál es el valor global de esos lingotes para conocer cuánto de ese dinero quedó en la provincia?.

La teoría del vaso lleno, que siempre mencionamos, es aplicable a este caso. La noticia puede ser una (contar que CV llegó al lingote 50 mil) o puede ser otra (saber cuánta plata representa y de qué manera se favoreció Santa Cruz todos estos años, con la explotación de su recurso no renovable como es el oro y la plata). Pues bien, lamentamos decirle a nuestro lector que esa segunda forma de leer la noticia no la encontrará en la nota de AIMSA, ni en las informaciones oficiales que emite el gobierno, ni en las que producen las mineras y mucho menos se la darán si recurre a la Secretaría de Minería para averiguar un dato tan público como ordinario, como saber qué hacen con nuestro recurso quienes tienen licencia de explotar lo que ya nadie podrá reponer para nuestras generaciones futuras.

Para nosotros en OPI, esa es la verdadera noticia; para las mineras “¡Salú a la barra!” es una forma de graficar la alegría de poder contarle a la gente, sin explicar nada y escondiendo los entremeses de la abusiva explotación de los recursos naturales, con la absoluta complicidad del Estado, que consiguieron un record impensado, a un costo más impensado aún y que van por más.


“¡Adiós a las barras!”

Hagamos un juego de números para saber aproximadamente cuánto produjo Cerro Vanguardia en bruto desde que construyó la primera barra doré hasta la número 50 mil informada con bombos y platillos por el órgano de propaganda de las empresas mineras.
Cuando se hundió el Polar Mist, lo hizo con 340 barras de bullón Doré. En ese momento el valor de cada barra (declarado oficialmente), con la onza de oro a U$S 1.250, era de aproximadamente 60 mil dólares por barra y el cargamento en total ascendía a unos 20 millones de dólares. La duda que siempre quedó (otra noticia oculta de las tantas que encerró el caso del barco chileno) es cuánto pesaba cada barra de doré, dado que de lo recabado en el ámbito minero, el peso de cada barra normalmente ronda los 12,5 kgs. De ser así las 340 barras que transportaba el Polar, no estarían dando el peso aportado a la prensa en aquel momento, ya que una división simple (340 piezas pesaban 9.506,905 Kgs) permite inferir que cada barra hundida en el pesquero pesaba alrededor de 28 kgs. Una de las dudas que persisten aún hoy en día, tras el misterio que precedió y sucedió al hundimiento del pesquero en aguas magallánicas, del cual se cerró toda información al público una vez reflotada la carga, es si lo que acarreaba la pequeña nave era solamente lo declarado oficialmente.

Hoy la onza de oro está 1.800 dólares, con lo cual, aquel cargamento calculado en unas 16.000 onzas de oro tendría en estos momentos un valor aproximado a los 29 millones de dólares (unos 85 mil dólares por barra a la nueva cotización). Siempre en trazos gruesos y del terreno de la hipótesis al cual nos alienta la desinformación oficial, podríamos resignificar valores y estimar que si cada bullón doré del Polar tenía un valor de 85 mil dólares, 50 mil barras de ese tipo, a las que habría llegado Cerro Vanguardia, implican que la minera en los algo más de 10 años que explota el yacimiento en Santa Cruz ha obtenido una ganancia aproximada a los cuatro mil doscientos cincuenta millones de dólares (U$S 4.250.000.000). Obviamente esto es en el campo de las hipótesis; nadie conoce la verdad, excepto las autoridades (se supone) y la propia minera. Mientras tanto, aún cuando la provincia debe recurrir ordinariamente a la nación para cicatrizar su déficit mensual, Cerro Vanguardia está feliz y saluda a la barra.