Por: Fernando Solanas
El gobierno nacional desinforma sobre el estado real de nuestra deuda pública y las perspectivas económicas frente a la profundización de la crisis del capitalismo global.
De tanto repetirse, pareciera que el tema de la deuda no interesa a nadie, y no se advierte que es un asunto explosivo tanto en los países de Europa como en los Estados Unidos, país poseedor de la mayor deuda de la historia.
Aunque se manipule la información, la deuda argentina sigue siendo una de las causas fundamentales de la degradación social y estructural del país. Originada en la dictadura, la deuda es una sola y se multiplicó haciendo desaparecer los excedentes de riqueza que produjo el trabajo nacional: de 1982 a hoy, según cifras oficiales, la Argentina ha pagado 268.000 millones de dólares.
Desde el empréstito Baring, de 1824, la deuda es un instrumento de dominación neocolonial: el negocio del imperialismo financiero que no se debe cancelar.
La Presidenta sostiene que la Argentina se está desendeudando y que la deuda se redujo por el mayor canje de la historia -año 2005-, que alcanzó al 70%. Ni lo uno ni lo otro. De acuerdo con el Ministerio de Economía, a marzo de 2011 la deuda pública ascendía a 184.000 millones de dólares, contando los 100.000 millones que se adeudan al Banco Central, al Banco Nación y la Anses. Sin embargo, la deuda es hoy de 241.000 millones -sin contar la deuda de las provincias con aval del Estado, que ronda los 20.000 millones- porque deben sumarse los 25.000 millones de las letras Lebac y Nobac del BCRA, más los 32.000 millones que se deberán pagar por los bonos ligados al PBI.
El endeudamiento externo crece a un ritmo de 9500 millones de dólares anuales: en 2012 deberá pagarse de intereses un monto equivalente al 8,9% del presupuesto nacional, y refinanciarse 51.800 millones de dólares por vencimientos de capital.
Tampoco se redujo la deuda externa un 70% en el canje de 2005. La totalidad de lo adeudado era 191.200 millones y sólo se negoció la parte de la deuda privada que entró en el canje de 62.000 millones: fueron canjeados 37.000 millones por tres nuevos bonos con tasas del 8% anual y vencimientos escalonados a 30 años. La reducción fue de 25.000 millones, solo el 15% del total. Pero como se les otorgó el beneficio de ajustar los bonos a la inflación y al PBI desde 2005, los beneficios otorgados superaron la quita. En noviembre de 2010, el Congreso votó otro canje de deuda: se cambiaron los bonos que no se habían canjeado por bonos nuevos atados al cupón del PBI y otra vez la reducción desapareció.
Poniendo fin a la histórica causa iniciada hace 30 años por Alejandro Olmos, la sentencia del juez Jorge Ballestero señaló más de 477 ilícitos y declaró fraudulentas las tres cuartas partes de la deuda.
Mientras el Congreso sigue soslayando su obligación de investigarla, con los diputados del interbloque Proyecto Sur solicitamos el año pasado a la Justicia se decretara la nulidad de la deuda. Por primera vez, un fiscal federal acaba de solicitar abrir el postergado proceso: el doctor Federico Delgado sostuvo que el pedido "es correcto y se inscribe en la lógica de lo dicho por el juez Jorge Ballestero en 2000".
A pesar de lo expuesto, el ministro Boudou negocia pagar al Club de París la deuda contraída por la dictadura, que era de 863 millones de dólares y fue denunciada por fraudulenta. Desde entonces, se le han pagado al Club de París más de 9000 millones y reclaman otros 8400.
¿Cómo puede aceptarse su pago en medio de la crisis global, y sin haberla investigado, si están ya comprometidas las reservas del BCRA? ¿No ha llegado la hora de pagar la deuda interna con los 700.000 niños desnutridos, el 82% móvil de los jubilados y el salario mínimo vital y móvil? ¿Cuántos miles de viviendas, escuelas, hospitales, industrias, ferrocarriles, pozos de petróleo, caminos, barcos y aviones se hubieran hecho con los 268.000 millones de dólares que se han pagado?
En sus ocho años de gobierno, los Kirchner cancelaron obligaciones de la deuda externa por 54.672 millones y hoy debemos más que antes. Con el viejo cuento de volver al mercado, se oculta que la Argentina retoma el camino de más endeudamiento.
Fuente: infosur
Mostrando entradas con la etiqueta Informes de Diputados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Informes de Diputados. Mostrar todas las entradas
miércoles, 7 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
En el siguiente artículo, a partir de una investigación realizada por el diputado nacional Fernando “Pino” Solanas se explica porque se destinan casi el 65% de los subsidios al sector energético.
Hace un par de años, ante el cuestionamiento de la creciente importación de gas, De Vido decía “¿Qué tiene de malo si todos los grandes países lo importan?, lo que callaba es que lo haríamos a precios de mercado y que la diferencia con lo que se factura y cobra al usuario nacional, lo pagarían enormes subsidios a costa del Estado. El fracaso de la política privatizadora de los noventa que fue prorrogada por Néstor Kirchner en el 2007 –Cerro Dragón, etc- es que las petroleras non repusieron lo que extraían como es norma internacional en esta industria. Del autoabastecimiento, pasamos a importadores... desnudando el mito de que las privatizaciones multiplicarían las reservas.
Los subsidios tienen dos fuentes:
1- Estructura de las tarifas heredada de los ’90.
2- Necesidad de importar gas natural
1- Estructura de las tarifas
Luego de la privatización, las tarifas estaban en dólares y ajustadas por la inflación de Estados Unidos. Con la devaluación y la emergencia económica, se pesifica y se rompe con esta estructura pero no se crea una nueva. Se mantiene el pago de la energía eléctrica por “costo marginal” reconociendo aumentos de precios en la generación pero manteniendo la tarifa a los consumidores por lo que CAMMESA tiene déficit que debe ser subsidiado. Según presupuesto 2012, transferencias a CAMMESA por $21.8 mil millones.
2- Importación de Gas Natural
Como la extracción de Gas Natural no alcanza para abastecer la demanda tanto para el consumo domiciliario e industrial como por las generadoras de electricidad, se importó desde 2004 combustibles líquidos (Fuel Oil) y Gas Natural. La diferencia entre el precio del combustible importado y el que se paga habitualmente por el gas natural nacional es financiado por ENARSA.
En los últimos años se reemplazo el Fuel Oil por Gas Natural Licuado. Hasta Agosto/2011 se importo 4.000 mil millones de m3 de Gas Natural y GNL a un costo de 1.800 millones de dólares (Fuente: Secretaría de Energía). Según presupuesto 2012, transferencias a ENARSA por $ 11.6 mil millones.
Es mentira que los bajos precios hagan aumentar el consumo. Ni CAMMESA ni ENARGAS relacionan el precio con el consumo ya que esta probado econométricamente que el consumo de electricidad y gas natural depende directamente de las temperaturas.
Reservas de Hidrocarburos
En 1989 habia 344 Millones de m3 de petróleo (13 años de horizonte de reservas) y 744 mil millones de m3 de gas natural (30 años de horizonte de reservas) .
Ultimo dato de reservas es 2009 e indica 398 Millones de m3 de petróleo (11 años de horizonte de reservas) y 379 mil millones de m3 de gas natural (8 años de horizonte de reservas) . Fuente: Secretaría de Energía.
Según datos de su balance y en contra de lo informado mediáticamente, Repsol bajó sus reservas de petróleo y gas natural en Argentina durante el 2010. (1,3% y 5,2% respectivamente)
En el corto plazo, el mayor problema del sector energético es la falta de gas natural. En 2004 la extracción era de 52,4 mil millones de m3 por año de los cuales se exportaba 7 mil millones de m3.
En 2010 la extracción fue de apenas 48,4 mil millones a pesar de que la demanda aumentó desde 2004 por lo que se recurrió a la importación atada a precios internacionales (en momentos en que los precios internacionales llegaron a máximos históricos). Fuente: Secretaría de Energía.
Repsol en su balance dice que la menor extracción de gas se debió a “Los paros gremiales y la menor demanda de gas” mientras se encarga de importar GNL a precios muchos más caros.
La principal caída en la extracción y las reservas de gas natural fue provocada por la concesión de Loma de la Lata desde el 2000, en que se extiende la concesión en manos de Repsol-YPF.
Reservas caen 75% entre 2000 y 2009
Extracción cae 38% - 4.400 mil Millones de m3 por año. Fuente: Secretaría de Energía.
Es decir, la caída de la extracción de Loma de la Lata es MAYOR A LAS IMPORTACIONES DE GAS NATURAL Y GAS NATURAL LICUAD
Costo de importación: Atado a Precio Internacional
La mayor parte del año, el GNL importado por ENARSA es mucho más caro que el Gas Natural traído desde Bolivia. La Afip informa públicamente el costo más alto de estas dos fuentes para indicar el precio al que se deben realizar las exportaciones de Gas.
Desde abril, el precio mas alto es la importación GNL con valores que van de los u$s 10 por MMBTU (Resolución General 3147 de AFIP 30/06/2011) a los U$S 13,5 por MMBTU de septiembre, ultimo valor informado (Resolución General 3222 de AFIP 17/11/2011), llegando a U$S 16,6 en Junio. El gas natural de Bolivia, nunca supero los U$S 9 por MMBTU.
Mientras tanto, el costo nacional, si bien subió en los últimos años, se mantiene en niveles muy inferiores. A principio de la década de los noventa, el costo de extracción del gas natural se ubicaba en el orden de U$S 1 por MMBTU (“La Política de Desregulación Petrolera en Argentina. Antecedentes e Impactos” R. Kozulj y V. Bravo. Centro Editor de América Latina).
Actualmente Repsol no informa sus costos para Argentina (como sí hace para el resto del mundo). El precio promedio del gas natural en boca de pozo (es decir, el costo de extracción mas algunos costos de transformación y la ganancia de la petrolera) en el mercado interno en 2010 fue de 262,5 $/M3 es decir, unos U$S 3 por MMBTU. (Fuente Secretaria de Energía – Regalías), valores varias veces inferiores a los internacionales.
En cuanto al petróleo, la diferencia entre el costo y los valores obtenidos en el mercado son mucho más amplios. Según Repsol, los descubrimientos de petróleo no convencional en Neuquén, mucho más costosos y difíciles que los yacimientos tradicionales, tendrán un costo de U$S 26 el barril () . Si consideramos que en la actualidad la extracción de petróleo se realiza en yacimientos tradicionales en los que ya existen las reservas y en los que no se debe realizar costosas inversiones de riesgo, ni varios pozos laterales u horizontales para extraer, se puede concluir que según la propia Repsol, el costo del petróleo nacional no puede superar los U$S 13/15 por barril. Petrobras Argentina, por su parte, ubicaba el costo de extracción promedio (incluyendo tanto gas como petróleo) en $ 16 por barril de petróleo. Esto incluye sus operaciones en el resto de América, pero el 67% de su petróleo se obtiene en nuestro país.
Sin embargo, cuando se exporta, el petróleo es abonado U$S 42 y las refinerías pagan entre U$S 50 y U$S.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)